Memorias de una mañana de Julio

Capítulo I

Esta historia es el resultado de un sueño muy vivido que he tenido en el día de hoy. Quiero recalcar esto ya que pueden haber partes de la historia carezcan de cualquier tipo sentido. Dicho esto, comencemos….

Esta historia se ubica durante una tarde de verano. Al parecer el tiempo estaba bastante caluroso ya que recuerdo a muchos de los participantes de esta historia en pantalones cortos y remera.  Era el momento en el día que los rayos del sol comienzan a perder su intensidad, pero son lo suficientemente poderosos como para seguir iluminando las calles.

Esta historia me encuentra en la puerta de mi actual casa junto a mi esposa esperando algo o alguien.  Hasta este momento me queda en duda cual era la carga que se transportaba.  Mi mente en su estado de letargo trató de realizar una historia paralela a la actual para tratar de explicar el porqué de todo esta historia.  Esto lo contaré un poco más adelante, no vale la pena arruinar el suspenso…

Puedo ver que justo estacionado frente a mi casa está estacionado el automóvil de mi vecino (lo loco es que no es el auto actual, sino que era el anterior) un Renault 19 plateado. Aquí cabe una nota de color a la historia; el auto de mi vecino era en realidad el que puse en la versión hatchback (o 5 puertas, o sin baúl; o sin culo para los más refinados).  He aquí la cuestión ya que el auto que yo soñé era la versión sedán (o 4 puertas, o con baúl; o como se pueden imaginar; con culo para los antes mencionados).  Curioso hecho es que mis viejos tuvieron por mucho tiempo un Renault 19 plateado tipo sedán…

 

Capitulo II

Aquí es donde la trama comienza a volverse interesante.  Dodge01Veo que por la calle se acerca una camioneta Dodge D100 modelo 1975 anaranjada.  El detalle de la marca y el modelo es algo que me asombró en un sueño, ya que no recuerdo a nadie que tenga esta camioneta.  Es más, hasta ahora, no tenía idea que esta camioneta era el modelo D100 y que en 1975 se realizó este modelo que soñé.  Puedo recordar detalles como de que estaba flojita de chapa y pintura, especialmente los zócalos.

La camioneta se estacionó adelante del Renault.  Podía ver que en su caja había un bulto cuadrado cubierto por una especie de frazada de color marronaceo viejo, ese color que tienen las frazadas viejas, medio descoloridas cuya única función en esta etapa de su vida es, justamente, tapar cosas en camionetas o baúles de autos que viajan con la tapa entre abierta sujeto por algún hilo que encontró o le facilitaron donde cargo lo que lleva en el baúl.  El bulto estaba ubicado junto a la cabina y no debía tener más de un metro de ancho por ochenta centímetros de alto.  No puedo decir las medidas exactas, ya que primero, el bulto estaba lejos, y segundo, al ser un sueño, se complica la recopilación de datos “a posteriori” de los hechos.  La maniobra fue precisa y de una sola maniobra.

Del vehículo bajó una figura muy conocida y querida por mí, mi amigo (más que amigo, un hermano de otra madre) Maxi.  Como es una visión común en él, se bajó con una sonrisa en su rostro.  El caso de la sonrisa de Maxi es muy particular para mí, ya que mis sonrisas no son las mejores.  Muchas veces me veo parado frente a un espejo practicando una sonrisa.  Es muy difícil para mí hacer una sonrisa sin que parezca que soy o un degenerado o un garca o un ser diabólico…  Por otro lado, están las personas que la sonrisa sale en forma natural y que uno tiene que pensar mucho para ver cuando se vio a dicha persona con una cara seria.  Maxi es uno de estas personas.  Quizás será por esto que lo soñé así.  También cabe aclarar que el vehículo más grande que sé que Maxi manejó fue una Ford Falcon azul-celeste rural colmada de señoras mayores parientes de personal de la Fuerza Aérea Argentina.

Volviendo a la historia… Con toda naturalidad se bajó de la camioneta y cruzó la calle con la típica sonrisa que lo caracteriza.  Es aquí cuando entra nuestro segundo actor.

Aldo es una persona sumamente simpática y que siempre, al igual que Maxi, tiene una sonrisa en su rostro.  Siempre tiene un comentario cómico que te alegra el día.  Muchos de sus comentarios se incorporan a la vida cotidiana de las personas que lo escuchan, es por eso que cada vez que escucho que una persona dice alguna palabra inadecuada a alguien, agrego la frase “pero con respeto”, una típica frase Aldo.

Dodge02Mientras que Maxi termina de cruzar la calle, puedo ver que se acerca un Camión Dodge (no tengo idea porque le estoy haciendo tanto chivo a la marca) 800 de un color rojizo.  Por todo el detalle que retuve del primer vehículo, he perdido detalles importantes del segundo vehículo.  Un detalle fundamental que perdí es el tipo de camión.  Estoy casi seguro que era de un tipo volcador, pero también pudo tener un acoplado.  Una cosa de que si recuerdo es que el camión tenía una característica cuasi distintiva que es el Dodge03hundimiento de la cabina en medio del camión.  Ese hundimiento que cuando uno lo ve sabe bien de que el camión no está en sus óptimas condiciones de uso.  Es una mezcla entre chasis quebrado y cabina corroída.

 

 

Capitulo III

Es aquí donde todo se va al carajo.  Tenemos el coche del vecino estacionado frente a la puerta de mi casa, una camioneta Dodge D100 del 75 medio castigada estacionada justo adelante con una carga en su caja y entrando a la misma calle, un camión Dodge 800 en un estado que llega justo a “manejable” a una velocidad no alta, pero que por el estado general del vehículo era evidente que no iba a frenar.

Y justamente eso fue lo que paso.  Frente a mi vista atónita, el camión pasó por encima del automóvil de mi vecino limpito.  Como casi no perdió velocidad, una vez que hizo panqueque al automóvil, continuo con la camioneta y al parecer el resto de la cuadra.  Fue tal la velocidad del hecho que casi no tengo una línea de tiempo que describir.  Se puede decir que en un segundo había un auto y una camioneta; y al siguiente, solo una pila de metal plateado y nada más.

Yo creo que lo que más me quedo de este recuerdo es la violencia del impacto, y una cosa que me llama mucho la atención es que por lo muy corto de este momento, puedo ver claramente la cabeza de Aldo a través de la ventanilla del camión, con una expresión completamente calmada.   Su mirada estaba puesta en el horizonte sin ningún tipo de preocupación.  Esto es lo loco de los sueños y lo extraño que se hace para mí el relatar esta historia.  Creo que cualquier persona que realice una acrobacia como esta sentiría muchas sensaciones muchas quizás asociadas con el temor a lo que puede llegar a pasar.  El automóvil por lo que uno se puede imaginar estaría con combustible en su tanque.  ¿Qué pasaría con este combustible al ser compactado de manera abrupta cuando un camión le pasa por encima? La camioneta recién había llegado, por consiguiente, también tenía algún tipo de combustible.  Estas son tan solo dos de las preguntas que me afectarían ante una proeza como esta.  Mi expresión seguramente no sería de total calma.  Más bien todo lo contrario.

Capitulo IV

Aquí mi mente hizo un impase. Será quizás por la violencia de los hecho que acabo de describir, o porque mi mente se desesperaba conocer el porqué de lo que paso.  Que lleva a que mi mente fabrique esta historia.  Creo que aún durante el sueño yo siempre luche por saber que estaba pasando y creo que es por esto que mi sueño cambia bruscamente.

Puedo ver a Maxi y a Aldo al lado de lo que parece una pequeña mesa.  En realidad más parecían dos mesas una pequeña mesa de madera oscura y sobre ella otra mesa que parecía hecha como de cristal (seguramente era de vidrio, pero decir que era de cristal la hace parecer más exótica y costosa).  Al parecer ellos tenían la tarea de transportar estas mesas de algún lugar del universo de mi cabeza hasta mi casa.  Es en estos momentos que mi maldita mente analítica, se desesperaba de hallar una explicación a lo que recién había soñado.

Aquí mi mente hace una especie de flash forward (esta es una estúpida expresión que escuché en una serie, que explicaba el porqué del hueco en la historia que se aproxima).  La escena es prácticamente la misma, los mismos actores, el mismo lugar, pero una gran diferencia.  La mesa estaba hecha añicos. ¿Qué paso en el ínterin? –Nadie lo sabrá (excepto que sueñe algún día lo que sucedió entre las dos escenas que describí y lo recuerde).  Creo que estas dos imágenes mentales fue todo lo que pudo maquinar mi cabeza para explicar la situación en el corto plazo de tiempo.

CicloCabe la aclaración de que todo esto que estoy relatando se dio entre las 7 am y las 7:20 am.  Si nos enfocamos las distintas fases del sueño, mi mente tuvo entre 10 y 15 minutos para crear esta historia, así que mucha explicación no se puede pedir.

Creo que en el momento entre el sueño y la vigilia, traté de buscarle un poco el significado del porqué de los vehículos.  ¿Se podría decir que la razón del estado de los vehículos se debía a que los actores ya tenían la intención de chocar los vehículos?

Capítulo V

trafoDespués de estas dos escenas, regreso nuevamente a la línea de tiempo anterior.  Al parecer, han pasado unos minutos de la escena inicial y el resto de los vecinos se han percatado del hecho.  Ahora puedo ver un poco más de lo que pasó en el resto de la cuadra.  Al menos hay otro automóvil aplastado y por lo que puedo recordar, el camión terminó incrustado contra una columna que sostiene uno de esos transformadores de media tensión.  La columna soportó muy bien el impacto, ya que el transformado seguía en su sitio a pesar de que la parte superior de la tolva del camión impacto en la parte inferior del soporte del transformador.  Aquí es otro punto donde la lógica se pierde en el relato, ya que un camión pudo aplastar completamente dos automóviles y lo paró una columna de cemento.

milquiEl segundo auto aplastado fue un Volkswagen 1500, gris, los más modernos (si se los puede calificar de esa forma) los que traían la parrilla plástica de color negro, lo mismo que los paragolpes.  Esta no fue uno de los mejores productos de la marca y tratar de imitar al querido Dodge 1500, lo condenó al olvido de muchos.  Tuvo una propaganda muy difundida y recordable (era la que dos mecánicos dentro de una fosa discutían por las ventajas del auto). Al igual que el vehículo de mi vecino, quedó hecho una masa compacta de metal de unos 20 o 30 centímetros de alto.

Capítulo VI

Me resulta muy extraño que con mi pasión por los autos, haya elegido vehículos tan insulsos. Quizás en mi mente ya sabía lo que iba a pasar y para evitar remordimientos, eligió esta forma.  Que significado tendrán las simplezas de las formas de los vehículos elegidos.  ¿Por qué los autos eran grises y los vehículos pesados anaranjados?  Todo tiene un simbolismo, nada sucede porque sí.  Cual será, vaya a uno a saber.  Seguramente después de cientos de horas de terapia se podría llegar a una conclusión.  ¿Y si después de ese tiempo y dinero invertido, no te gusta a la conclusión a la que llegan? ¿Hay reembolso? ¿Dónde se tramita? ¿Hay que llevar algún formulario firmado por el tatarabuelo de algún dirigente sindical? Son demasiadas preguntas que le surgen a uno cuando se pone a analizar los sueños.  ¿Es una pérdida de tiempo el análisis de los sueños?  ¿Por qué no tenemos sueños más fáciles de interpretar?  Los sueños tendrían que venir con manual de instrucciones para la interpretación y análisis de los mismos.

Capitulo VII

El tema principal ahora es que ha sido de la suerte de Maxi y Aldo.  El sueño ubica nuestros personajes dentro de un galpón frente a una congregación de vecinos enardecidos.  Otro de los hechos extraños de este sueño (y van…) es que para entrar a este galpón tuve que rodar por debajo de una cortina metálica que estaba levantada solo un poco.  Quizás no levantaron la cortina del todo para que los autores materiales del hecho no se escapen, o quizás será para que no entren los mosquitos (era verano y los mosquitos se ponen muy pesados en verano).  La situación estaba más que espesa, ya que los vecinos querían hacer justicia por mano propia.  Nada de seguros, ni intercambio de papeles.

Tenemos a los autores materiales en el centro del galpón a punto de ser atacados por la horda iracunda. Cuando intercedo en su defensa.  –“Son buenos chicos.” Lanzo esta frase al depósito como una rama de olivo, esperando que una simple fase haga cambiar de opinión a grupo de vecinos con muy malas intenciones.  Después de esta frase, el sueño se diluye un poco, pero al perecer di un discurso emotivo que de alguna forma llegó al corazón del grupo, apaciguando un poco la furia del ambiente.

Mientras yo daba el discurso cual personaje histórico (una pie subido a un cajoncito doblando levemente la pierna, con ambas manos tomándome la remera por los costados del pecho cual si tuviera las manos tomando una chaquetilla, sacando pecho y cabeza en alto), los autores del hecho, se estaban dando a la fuga por el fondo del depósito.

Continuará…..

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